Alimentación y nutrición en la nieve: Qué comer en las pistas para mantener la energía · Pablo roldan
Practicar esquí o snowboard es una de las actividades más completas y exigentes del invierno. El esfuerzo físico continuo, sumado a las bajas temperaturas y la altitud, hace que el cuerpo queme una gran cantidad de calorías solo para mantener la temperatura corporal y el rendimiento muscular.
Si no planificas bien tu nutrición en la montaña, es muy probable que aparezca la fatiga, el frío o la famosa "pájara" a mitad de la jornada. A continuación, te explicamos qué debes comer antes, durante y después de tus descensos para mantener la energía al máximo.
1. El desayuno: La carga de energía principal
El desayuno es la comida más importante del día cuando vas a las pistas. Debe ser abundante, pero fácil de digerir, y combinarse unas dos horas antes de empezar a esquiar.
-
Carbohidratos de absorción lenta: Son la base de la energía duradera. Apuesta por la avena, el pan integral o el arroz.
-
Proteínas magras y grasas saludables: Ayudan a mantener la saciedad y protegen los músculos. Añade huevos, pavo, frutos secos o aguacate.
-
Ejemplo ideal: Un tazón de gachas de avena (porridge) con leche o bebida vegetal, plátano, frutos secos y una tostada de pan integral con tortilla.
2. En las pistas: Snacks inteligentes de respuesta rápida
Llevar comida en los bolsillos de la chaqueta te salvará de bajones de energía repentinos sin necesidad de parar en los restaurantes de la estación cada hora. Aquí buscas alimentos compactos y ricos en carbohidratos de fácil asimilación.
-
Barritas energéticas o de cereales: Fáciles de comer en el telesilla.
-
Frutos secos y frutas desecadas: Los dátiles, los higos secos, las nueces y las almendras aportan una combinación excelente de calorías saludables y minerales.
-
Plátanos: Son ricos en potasio, lo que ayuda a prevenir los temidos calambres musculares en las piernas.
3. La comida en la estación: Recargar sin pesadez
A la hora del almuerzo, el error más común es entrar al restaurante de la estación y optar por comidas excesivamente grasas o pesadas (como hamburguesas con patatas fritas o guisos muy contundentes). Esto dirigirá toda la sangre a tu estómago para hacer la digestión, provocándote somnolencia y pesadez en las piernas por la tarde.
-
La mejor opción: Un plato combinado que incluya carbohidratos complejos para reponer el glucógeno y algo de proteína. Por ejemplo: pasta con salsa de tomate ligera y pollo a la plancha, un bocadillo de jamón serrano con tomate en pan de calidad, o un arroz con verduras.
4. Hidratación: El enemigo invisible
En la nieve pasamos frío, por lo que la sensación de sed disminuye drásticamente en comparación con el verano. Sin embargo, a través de la respiración en aire seco y el sudor (aunque no lo notes por la ropa técnica), el cuerpo se deshidrata rápidamente. La deshidratación reduce el rendimiento físico hasta en un 20% y aumenta el riesgo de lesiones.
-
Bebe agua de forma regular, incluso si no tienes sed.
-
Las bebidas isotónicas son excelentes para reponer los electrolitos perdidos.
-
Un caldo caliente o una infusión en los descansos te ayudarán tanto a hidratarte como a recuperar la temperatura corporal de forma inmediata.
Rinde al máximo en cada bajada
Una buena estrategia de nutrición mantendrá tus músculos activos y tu mente concentrada en cada giro. Pero para que esa energía se traduzca en velocidad y control real en la nieve, tu equipamiento debe estar a la misma altura que tu preparación.
Antes de subir a la montaña, asegúrate de que tus tablas deslicen a la perfección y no te frenen en las zonas planas debido a una suela seca. Si necesitas un encerado específico para el tipo de nieve de la temporada o un afilado de cantos que te dé seguridad en las placas de hielo, recuerda que siempre puedes traer tu equipo a las instalaciones de Surfin. En nuestro taller profesional nos encargamos de dejar tus esquís o tabla de snowboard en perfectas condiciones para que tú solo disfrutes del día.