Cómo encerar y afilar los cantos de tus esquís y tablas de snowboard · Pablo roldan
Mantener tu material de esquí o snowboard en perfectas condiciones es clave para deslizar con fluidez, garantizar un buen agarre en nieve dura y alargar la vida útil de tus tablas. Aunque realizar el mantenimiento básico en casa es un proceso accesible, un acabado óptimo y duradero requiere herramientas específicas y precisión.
Si quieres aprender las nociones básicas, aquí te presentamos una guía paso a paso para poner a punto tus esquís o tu tabla de snowboard, incluyendo el secreto para guardarlos correctamente al final de la temporada.
1. Preparación y limpieza de la suela
El primer paso antes de aplicar cualquier producto o trabajar en el material es limpiar la superficie por completo.
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Fijación: Coloca los esquís o la tabla de snowboard en un soporte estable con la suela hacia arriba. Si trabajas con esquís, utiliza gomas elásticas para retraer los frenos; si es una tabla, asegúrate de que las fijaciones no toquen la superficie de trabajo.
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Limpieza: Aplica un disolvente limpiador específico para suelas de deportes de invierno para eliminar los restos de cera vieja, tierra o resina. Pasa un paño limpio y deja secar por completo.
2. Afilar los cantos laterales
El afilado devuelve el agarre necesario para cortar la nieve y mantener la trayectoria en los giros, especialmente en zonas con hielo.
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Uso de la guía: Coloca el equipo de lado y utiliza una guía de cantos ajustada al ángulo deseado (habitualmente entre $88°$ y $89°$ para un uso recreativo estándar).
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Pasadas uniformes: Desliza una lima fina de metal a lo largo del canto de forma continua, siempre desde la parte delantera (espátula/nose) hacia la parte trasera (cola/tail). Realiza pasadas suaves hasta eliminar las irregularidades y rebabas del metal.
3. Encerado en caliente
La cera hidrata el material de la suela y reduce la fricción con los cristales de nieve, lo que te ayuda a no quedarte clavado en zonas planas.
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Aplicación: Utiliza una plancha de encerar específica a la temperatura recomendada por el fabricante de la cera (suele oscilar entre 110°C y 130°C). Derrite la cera dejando caer gotas distribuidas a lo largo de toda la suela.
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Distribución: Pasa la plancha de forma continua de delante hacia atrás para extender la cera de manera uniforme. Es vital no dejar la plancha parada en un solo punto sobre la tabla para evitar dañar su estructura interna.
4. Rascado y cepillado final (Para uso inmediato)
La cera debe quedar retenida dentro de los poros del material, por lo que el exceso superficial debe retirarse antes de ir a las pistas.
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Rascado: Deja enfriar el material unos 20 o 30 minutos. Con un rascador de metacrilato, retira la capa de cera sobrante arrastrándolo firmemente en la dirección del deslizamiento.
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Pulido: Pasa un cepillo de nylon con energía en la misma dirección para limpiar la estructura de la suela. Esto permite que la fina película de agua generada por la fricción fluya correctamente, ganando velocidad y control.
5. El truco definitivo: Encerado de almacenamiento (Fin de temporada)
Si la temporada ha terminado y vas a guardar tu equipo durante los meses de verano, el proceso cambia en el último paso para asegurar que las suelas no se sequen y los cantos no se oxiden.
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El encerado de protección: Sigue los pasos 1, 2 y 3 de manera habitual. Aplica una capa generosa de cera blanda (preferiblemente universal o para nieve cálida).
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No rasques la cera: A diferencia del mantenimiento diario, deja la capa gruesa de cera sobre la suela sin rascar. Esta capa actuará como un escudo protector que evitará que el polietileno de la suela se deshidrate con el calor del verano y protegerá los cantos metálicos de la humedad y el óxido. Guarda el equipo en un lugar seco, alejado de la luz solar directa y sin comprimir las tablas entre sí.
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Preparación para la nueva temporada: Cuando empiece el invierno, saca tus esquís o tabla del trastero. Al haber estado protegida todo el verano, la suela estará completamente hidratada y habrá absorbido la cera de forma óptima. Solo tendrás que utilizar el rascador de metacrilato para retirar el exceso y pasar el cepillo de nylon. Tus suelas estarán súper rápidas, nutridas y listas para la primera nevada sin esfuerzo.
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Realizar este proceso de forma casera es una buena manera de mantener tus tablas semana a semana o prepararlas para el verano. Sin embargo, para corregir rayas profundas, reestructurar la suela con piedra o conseguir un afilado de alta precisión, se requiere maquinaria especializada.
Recuerda que siempre puedes traer tu equipo a las instalaciones de Surfin. En nuestro taller profesional nos encargamos de reparar, encerar y afilar tanto tus esquís como tu tabla de snowboard (ya sea para el mantenimiento diario o para el empaquetado de fin de temporada) con acabados de alta calidad para que solo tengas que preocuparte de disfrutar en las pistas.